A virus vivos atenuados, elaborada con una cepa atenuada (OKA) y
cultivada en células humanas MRC-5.
Desarrollada por Takahashi a partir del líquido
vesicular de un niño infectado en la década del '70, fue licenciada en
Japón y Corea a partir de 1988. Recién fue autorizada en EE.UU. por la
FDA en 1995, para mayores de un año que no hubieran padecido varicela.
Genera un 95 a 100% de inmunidad duradera en la mayoría
de los casos (pasados los 10 años desde su aplicación, se detecta buen
nivel de anticuerpos). Se estima que la duración de la inmunidad sería
similar a las otras vacunas a virus vivos (sarampión, rubeola, paperas)
y se encuentra en estudio la necesidad de agregar otra dosis (al igual
que aquéllas) para evitar el fallo vacunal.
Se recomienda la vacunación de niños desde los 12 meses hasta los 12 años,
que no hayan padecido la enfermedad, con una sola dosis. El momento
ideal sería acompañando a la Triple
Viral (antisarampionosa, antirrubeólica y antiurliana), pero
aplicada en sitios diferentes (se avanza en la combinación con ésta
vacuna, constituyendo una cuádruple viral). Puede administrarse desde
los 9 meses si las circunstancias lo indicaran; aunque siempre - como
toda vacuna a virus vivos - con una nueva dosis luego del año de edad.
A pesar que la seroconversión negativa es del 5%, la
inmunidad mediada por células, contribuye a la prevención, ya que la
infección por virus salvaje sería leve y sin riesgos de complicaciones
severas.
Los mayores de 12 años, deben recibir dos dosis con
un intervalo de 30-45 días ya que la respuesta inmunológica es menor.
No hay límite de edad para los susceptibles. Se aplica por vía subcutánea
y puede hacerse en forma simultánea con otras vacunas (junto con la
Triple viral sería el momento más indicado). Con respecto a otras
vacunas a virus vivos, de no aplicarse en el mismo momento, el intervalo
de espera es de 30-45 días.
La vacuna se presenta liofilizada. Una vez diluida,
debe ser aplicada dentro de los 30 minutos posteriores.
Nota: existen
antecedentes de niños vacunados que sufrieron a posteriori, infección
por virus varicela zóster. Según un trabajo realizado en Japón, la
incidencia de varicela o herpes zóster en niños vacunados, es de 14
casos cada 100.000 personas. Por otra parte, se especula con la
posibilidad de que la cepa responsable no fuera la Oka (presente en la
vacuna). Existe la posibilidad además, de fallo primario de la vacuna o
el padecimiento pre-vacunación de una varicela sub-clínica o intra-útero.
Indicaciones
Como protección individual, a partir del año de
edad. Adolescentes o adultos susceptibles durante brotes. Como vacunación
post-exposición, tiene buena eficacia antes de transcurridos los 3 días
y probablemente hasta cinco.
En el caso de adultos susceptibles, debe indicarse en
trabajadores de la salud y maestras prioritariamente; mujeres en edad fértil
no gestantes; militares; viajeros habituales. En todos los casos, debe
advertirse que se puede producir un "rash" hasta 6 semanas
después de la vacunación y que éste puede contagiar el virus vacunal
a otros susceptibles.
Indicaciones en grupos de alto riesgo:
Pacientes con transplantes programados; enfermos crónicos
y personas o familiares en contacto con éstos; RN de madres con
varicela perinatal; personas en tratamiento crónico con salicilatos;
enfermos cutáneos o pulmonares crónicos.
No deben vacunarse inmunodeficientes celulares
(leucemias, linfomas, deficiencias congénitas de células T). Con
indicación del médico tratante, pueden vacunarse pacientes con
leucemia linfocítica aguda y niños HIV positivos clase 1 (clasificación
CDC).
Los
inmunocomprometidos humorales y adultos presentan una pérdida de
anticuerpos más rápida; pero aún así, la eficacia es alta. Los
vacunados que desarrollan la enfermedad, en general, lo hacen en una
forma atenuada, con pocos elementos vesiculares.
Precauciones:
1) No administrar salicilatos durante al menos 6 semanas posteriores a
la vacunación (aunque no se han demostrado efectos adversos).
2) Como en las otras vacunas a virus vivos, luego de la vacunación,
debe evitarse la gestación por lo menos hasta 3 meses después.
3) Ante la aparición de un exantema post-vacunal, debe evitarse el
contacto con gestantes susceptibles e inmunocomprometidos.
4) No debe ser administrada junto con otras vacunas vivas atenuadas en
pacientes inmunocomprometidos.
Contraindicaciones
Las comunes de las vacunas a virus vivos. Fiebre;
inmunosuprimidos en fase aguda; HIV; embarazo; alergia a los antibióticos
que contiene; tuberculosis activa sin tratamiento.
Efectos colaterales
Los habituales de vacunas inyectables: dolor,
enrojecimiento y tumefacción en el lugar de aplicación (20% en niños
y 25/30% en adultos). Puede aparecer un rash variceliforme en un 5% de
los vacunados con no más de 50 vesículas.
En los inmunocomprometidos esta última reacción
aparece en el 50% de los vacunados. Fiebre en el 5-10%.
En EE.UU. se han
reportado 50 casos de Herpes Zoster en vacunados, aunque pocos fueron
identificados como virus vacunal. En niños se han presentado 18 casos
sobre 100.000 vacunados ( la tasa de infección por virus salvaje es de
77/100.000 ). Por otra parte, todos los casos son leves y atenuados.
La transmisión del
virus vacunal estaría relacionada a la aparición de rash (evitar el
contacto con inmunocomprometidos y embarazadas susceptibles).
No hay casos adversos
referidos al uso de salicilatos post-vacunación. De todas maneras, los
productores de vacunas recomiendan no usarlos al menos por 6 semanas.
Si se ha administrado
inmunoglobulina específica para Varicela-Zoster, se debe diferir la
vacunación por lo menos 5 meses. De haber sido inmunoglobulinas de pool
o transfusiones, se debe demorar 3 meses.