Dirección editorial: Dra. Adriana O. DONATO
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La investigación constató que si si se introduce beta-amiloide en el organismo de estos ratones transgénicos antes de que se comenzara a depositar esta sustancia en el cerebro, las defensas de los ratones reconocían al beta-amiloide como una sustancia anómala y desarrollaban anticuerpos. Estos anticuerpos pasaban al cerebro e inhibían la acción del gen que produce la sustancia que precipita la enfermedad. Después de constatar el éxito de la vacuna en ratones transgénicos, el siguiente paso fue probar que la inoculación de beta-amiloide en los seres humanos permitía la creación de anticuerpos específicos sin generar ningún tipo de efecto secundario. Sin efectos adversos Para probar si en humanos funcionaba como en los ratones, se realizaron pruebas con voluntarios de EE UU y Reino Unido, a los que se les inoculó beta-aminoide. Con estas pruebas se comprobó que el organismo de los humanos reaccionaba a esta sustancia del mismo modo que el de los ratones, es decir, que desarrollaba anticuerpos sin provocar efectos secundarios. Ahora, una vez superadas positivamente las pruebas iniciales, se inicia el ensayo clínico de esta vacuna en humanos. El proyecto durará cerca de 15 meses y analizará sus efectos en alrededor de 350 pacientes de todo el mundo. 'El ensayo constituye una gran esperanza de encontrar el primer camino para frenar la enfermedad. E incluso curarla, porque con esta vacuna, las personas que tengan predisposición genética a padecerla evitarían al 100% desarrollar un Alzheimer'. Hospitales españoles que participan de la investigación:
Nota aparecida el 25 de septiembre de 2001 - El País (España) |