La misma bacteria de la familia de las
clamidias que produce psitacosis, una infección que afecta los pulmones y se
contagia de aves o gatos, es la responsable de un tipo de linfoma que crece en
el tejido de alrededor de los ojos, lo que abre un esperanzador camino para el
uso de una terapia con antibióticos en lugar de quimioterapia y radiación,
confirmaron científicos de la Universidad de Ulsan (Corea) en esta ciudad que
se resiste a comenzar el otoño.
"Con este linfoma se repite la historia
de la bacteria Helicobacter pylori, responsable del linfoma gástrico, para el
cual el tratamiento antibiótico ya es la terapia estándar. Esto nos obliga a
comprobar el beneficio del uso de antibióticos contra el linfoma ocular
anexo", señaló a LA NACION el doctor Yoon-Ko Kang, coautor del estudio y jefe
de la División Oncología del Departamento de Medicina Interna del Hospital
Asan.
Los resultados de la investigación,
presentados ayer en la segunda jornada de la Conferencia Europea de Cáncer
ECCO 13, organizada por la Federación Europea de Sociedades de Oncología,
confirman en la población asiática el hallazgo publicado en 2004 en el Journal
of the National Cancer Institute y dirigido por un oncólogo argentino
residente en Italia, el doctor Andrés José María Ferreri, del Hospital San
Raffaele, de Milán, donde desde hace 15 años estudia este tipo de cáncer. "Ya
el doctor Ferreri -puntualizó Kang frente a su colega argentino- logró curar a
algunos pacientes."
Junto con investigadores del Instituto
Nacional de Tumores de Aviano (Italia), el doctor Ferreri analizó en 40
pacientes la presencia del ácido nucleico de un grupo de bacterias de la
familia de las clamidias, que son la C. trachomatis (responsable de
enfermedades de transmisión sexual), la C. pneumoniae (infecciones
respiratorias) y la C. psittaci.
"Este linfoma es la segunda forma de
linfoma extraganglionar por su frecuencia", comentó el experto a LA NACION al
finalizar la exposición de los investigadores coreanos. El equipo italiano
halló que el tejido de linfoma del 80% de los pacientes tenía una infección
crónica de Clamidia psittaci.
"Esto no demuestra definitivamente que
haya un solo agente infeccioso asociado con el linfoma ocular, pero sí pone de
relieve el mecanismo por el cual el tejido expuesto al contacto crónico con
una bacteria puede llevar al desarrollo de un linfoma", señaló. La forma de
contagio de esta bacteria que se conoce hasta ahora es a través de animales
domésticos, como gatos, canarios y cotorras.
"Se estima que algunos subtipos de
linfoma están causados por algún estímulo antigénico, como ocurre, por
ejemplo, con la bacteria Helicobacter pylori o el virus de la hepatitis C, que
causa el tumor de nódulo linfático (linfoma no Hodgkin de células B) -indicó
Changhoon You, que a los 25 años es autor principal de la investigación
destacada por el Comité Científico de la ECCO 13-. En el futuro, la
erradicación del estímulo antigénico podría ser el método de tratamiento
habitual para este tipo de linfomas y el reemplazo de la actual quimioterapia
o radiación citotóxica."
El equipo dirigido por You y Kang analizó
entre 2003 y 2004 el ADN de las muestras obtenidas del tejido conjuntivo de 33
pacientes con linfoma ocular anexo y las comparó con las muestras de 21
pacientes con la enfermedad, pero sin condición cancerosa. En todas las
muestras se aislaron los tres subtipos de clamidia que afectan a los seres
humanos.
Los resultados del equipo coreano fueron
casi los mismos que los obtenidos por el equipo de Ferreri: el 78% de los
pacientes con linfoma y el 23% de los pacientes con enfermedad ocular anexa no
neoplásica estaban infectados con C. psittaci. Los otros dos subtipos estaban
casi ausentes. "Vimos que sólo la C. psittaci incidía en el linfoma del tejido
ocular", dijo el doctor Kang.
Los pacientes con linfoma ocular anexo
ven doble, sienten dolor en las órbitas de los ojos y tienen secreción de
lágrima excesiva. En los pacientes que desarrollan el linfoma en la
conjuntiva, indicó Ferreri, crece un tejido con el mismo aspecto de la carne
del salmón, que puede llegar a cubrir el ojo. Para los expertos consultados,
el pronóstico de esta enfermedad es muy bueno y con muy baja mortalidad.
Existen distintos tipos de tratamiento, pero cuando la enfermedad está sólo en
la órbita, la primera elección es la radioterapia.
"El objetivo de encontrar una asociación
de este linfoma con una bacteria es hallar básicamente un tratamiento con
antibióticos para poder erradicar la infección y quitar el estímulo que
reciben las células linfomatosas", comentó Ferrari. Hasta ahora, esta
regresión del linfoma ocurre en una proporción del 60 al 70% de los casos y
podría aumentar con el uso de antibióticos.
Por Fabiola Czubaj La Nación, 1 de
Noviembre. Link corto:
http://www.lanacion.com.ar/752545