Dirección editorial: Dra. Adriana O. DONATO
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Pero esta tendencia creciente no llega a explicarse solamente por el aumento de la población o el incremento de la expectativa de vida. En gran medida responde a un profundo y progresivo viraje de la población global hacia estilos de vida poco saludables, entre los que se destacan las dietas hipercalóricas e hipergrasas, el sedentarismo y el tabaquismo. "El hábito de fumar sigue creciendo entre la población de las Américas, especialmente entre los jóvenes y las mujeres. Al mismo tiempo se está dando un cambio en la dieta de la región, caracterizado por un aumento en la ingesta total de calorías y en el contenido de grasas, que se superpone con un mayor sedentarismo", dijo a LA NACION el doctor David Brandling-Bennett, director adjunto de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Hoy se sabe que todos estos factores juegan un papel muy importante en la génesis de esta enfermedad. Tanto es así que, como señala el reciente informe de la OMS, un tercio de los casos de cáncer puede ser prevenido sólo con adoptar estilos de vida más saludables. "Este informe nos demuestra que los índices de cáncer están aumentando a un ritmo alarmante en el nivel global, pero podemos hacer una diferencia al tomar acciones hoy mismo -declaró el doctor Paul Kleihues, director de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer y coautor del informe-. Este informe apela a los gobiernos, a los profesionales de la salud y al público en general a entrar en acción en forma urgente. "Una acción ahora puede prevenir un tercio de los cánceres, curar otro tercio y brindar un buen cuidado paliativo al tercio restante", completó el doctor Kleihues. En 2000, consigna el informe, los tumores malignos fueron responsables del 12% de los casi 56 millones de muertes que ocurrieron en todo el mundo.
"La Argentina carece de un registro de casos de cáncer, por lo que no sabemos ni siquiera cuántos casos se diagnostican cada año", respondió el doctor Mario Bruno, jefe del Servicio de Oncología del hospital Alvarez, al ser consultado sobre cuál es la evolución de esta enfermedad en nuestra población. "De todos modos, podemos afirmar que nuestro país no escapa de la tendencia global de aumento del cáncer -señaló este especialista-. Lo que uno ve en su trabajo cotidiano es que algunos tipos de tumores cada vez son más frecuentes, como por ejemplo el cáncer de pulmón, el de mama, el de vejiga o el de piel." Como sucede en el resto del planeta, el aumento de ciertos tipos de cáncer que se verifica en la Argentina responde en gran medida a factores pasibles de ser revertidos. "Hace treinta años, cuando comencé mi actividad profesional, era muy raro encontrar un tumor de vejiga en una mujer -ejemplificó Bruno-. Hoy esto es cada vez más frecuente, debido a que el tabaquismo es un hábito cada vez más común entre las mujeres." Lo mismo puede decirse del cáncer de pulmón femenino, cuyo alarmante incremento también está ligado al consumo de tabaco. "En la Argentina, la cantidad de pacientes (varones y mujeres) con cáncer de pulmón aumentará en los próximos años en función del demostrado incremento en el consumo del tabaco", agregó el doctor Fernando Verra, neumonólogo especialista en tabacología del Hospital de Clínicas. Otro factor modificable es la dupla sobrepeso-obesidad, día a día más arraigada en nuestra comunidad y que se asocia a varias formas de cáncer, entre ellas, el de mama. "Este está relacionado con las hormonas femeninas que son segregadas no sólo por los ovarios, sino también por el tejido graso -explicó Bruno-. La obesidad incide sobre la producción de estas hormonas, lo que la convierte en un factor predisponente para el cáncer de mama, que puede ser prevenido." El último registro disponible sobre el tema en la Argentina habla de casi 5000 muertes por cáncer de mama en 1996. En 2000, aproximadamente 400.000 mujeres murieron en todo el mundo por esta causa, lo que representa el 1,6% de todos los decesos femeninos. "Pero no sólo la tasa de cáncer de pulmón, mama y colon está aumentando mucho en la región -dijo a LA NACION la doctora Sylvia Robles, jefa del área de Enfermedades No Transmisibles de la OPS-. La gran vergüenza de América latina son sus elevadas tasas de cáncer cérvico-uterino, que sólo son superadas por las del Africa subsahariana." En los países en vías de desarrollo, hasta un 23% de los tumores son ocasionados por distintos agentes infecciosos. Este es el caso de algunas cepas de virus de papiloma humano, o HPV, que puede dar lugar a la aparición de lesiones precancerígenas y cuyo contagio puede ser evitado con las mismas medidas que previenen el contagio del sida (esto es, el uso de preservativo). "Es realmente vergonzoso que las autoridades sanitarias de la región no hayan abordado el tema del cáncer cérvico-uterino a través de programas de prevención concretos", agregó la doctora Robles. En ese sentido pueden interpretarse las declaraciones del doctor Bernard Stewart, profesor de la Universidad de New South Wales, en Australia y coautor del citado informe: "Los gobiernos, médicos y educadores de la salud en todos los niveles podrían hacer mucho más para ayudar a las personas a cambiar su comportamiento a fin de evitar cánceres que se pueden prevenir". "No necesitamos nueva ciencia. Si el conocimiento, la tecnología y las estrategias de control planteadas en el Informe Mundial del Cáncer se aplicaran globalmente, haríamos importantes adelantos en la prevención y el tratamiento de esta enfermedad en los próximos veinte años", concluyó Stewart. Por Sebastián A. Ríos LA NACION |