Dirección editorial: Dra. Adriana O. DONATO
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Para entender mejor el por qué es necesaria una determinada maniobra asistencial ante un enfermo o lesionado, es necesario tener un buen conocimiento de la compleja maquinaria denominada cuerpo humano que, como máquina que es, está compuesta de diferentes órganos, sistemas y aparatos. Conociendo convenientemente su funcionamiento, nos ayudará a comprender el sistema de "reparación" que utilizaremos o la forma de tratar, movilizar o transportar a un lesionado. En esta guía de Primeros Auxilios se estudian con sencillez sólo los sistemas vitales (consciencia, respiración y circulación) con unas nociones básicas sobre traumatismos y otras lesiones que afectan al cuerpo humano. Además se estudia el manejo de heridos y lesionados. Conocimientos suficientes para conseguir el objetivo: procurar no agravar el estado de la persona enferma o lesionada hasta que los equipos asistenciales completen nuestra labor. Estos conocimientos bien asimilados son la base del siguiente escalón: el Socorrismo, donde estas personas, los socorristas, aprenden otras técnicas más amplias encaminadas a procurar mantener con vida a la persona afectada hasta que un facultativo complete la labor. No obstante, en este manual, pese a su sencillez, se han incluido, de modo elemental, técnicas y pautas de los socorristas ya que va dedicado a personas y colectivos que por su trabajo o cometido, seguramente, serán los primeros en entrar en contacto con las posibles víctimas. Además, para la ordenación y estudio de los temas, hemos aplicado la teoría de que las labores se realizan en el mismo orden en que se aprendieron. Esta es la razón por la cual no nos cansaremos de repetir una y otra vez que siempre ha de evaluarse la conciencia, la respiración y el pulso o la circulación (con control de las hemorragias agudas) en este orden, ya que la más importante de las funciones vitales es la oxigenación de las células, sobre todo las del encéfalo, mediante la respiración y la circulación de la sangre, cuya técnica sustitutoria, en caso de fallo de estos sistemas naturales, es la reanimación (pulmonar, cardiaca o cardiopulmonar). Por tanto, las distintas etapas del socorrismo deben estar basadas en la aplicación de las diversas técnicas de resucitación:
Pues bien, en este primer escalón de la enseñanza asistencial es totalmente imprescindible conocer el cuerpo humano; la localización de los órganos y de los vasos sanguíneos más importantes; los ritmos habituales del pulso y respiración, así como la localización de los distintos puntos donde tomar los pulsos, contener hemorragias, localizar la zona exacta de masaje cardíaco, etc. Todo ello lo estudiaremos a continuación. Signos y constantes vitalesLa importancia de obtener unos elementos de contraste nos permitirá conocer el estado y valorar la evolución de los lesionados. Para ello, en el cuerpo humano existen una serie de signos significativos que debemos saber identificar y conocer cual es su valor en condiciones normales:
Los más importantes, denominados constantes vitales, siempre deben ser evaluados en este orden y son:
(1) ATENCION: Esta posición es la que adopta el lesionado para minimizar el dolor producido por la lesión. No confundir con posición lateral de seguridad (PLS). Botiquín de 1eros. auxiliosEl botiquín es el lugar idóneo para guardar los diversos materiales utilizados en curas de primeros auxilios, pero sus características y contenido dependen del uso (hogar, vehículo, etc.) y de la capacidad de la persona que lo va a usar. Se siguen pautas generales para un botiquín para el hogar por ser este similar a los demás (salvo ligeras adaptaciones). Para evitar que se alteren los medicamentos, debe procurarse que las botellas y cajitas estén bien cerradas y guardadas en sitio seco, fresco y oscuro. No deben guardarse el resto de los medicamentos usados en una enfermedad, a no ser que así lo aconseje el médico. Desechar del botiquín los medicamentos antiguos y los que hayan cambiado el color o su consistencia o aparezcan turbios. En especial desechar el antiguo yodo, gotas para los ojos (colirios), soluciones para el lavado de ojos, gotas para la nariz, jarabes para resfriados y pomadas. Equipe ahora su botiquín, antes de que lo necesite y no mezcle en él otros artículos de tocador o higiene. En el botiquín todo ha de estar ordenado y etiquetado y le aconsejamos que incluya en él una lista de los teléfonos de urgencia de su zona. El botiquín no ha de tener cerradura, para evitar la angustia de buscar la llave cuando los minutos cuentan. Hay que colocarlo, eso sí, fuera del alcance de los niños.
Fuente: © SOS-EMERGENCIAS/V98 | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||