Dirección editorial: Dra. Adriana O. DONATO
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Para que un tumor crezca, necesita un buen suministro de sangre, algo que el organismo logra al accionar un proceso que forma nuevos vasos sanguíneos, la angiogénesis. Los investigadores intentan desarrollar drogas que inhiban la angiogénesis, pero necesitan asegurarse de que los inhibidores sean efectivos mucho antes de que los vasos sanguíneos hayan afectado el tumor.
Una tecnología basada en imágenes podría tener el potencial de detectar cambios en los vasos sanguíneos dentro y alrededor de los tumores, señalando el poder de los inhibidores. La técnica, una adaptación de la resonancia magnética convencional, captura hasta mil imágenes seriadas tomadas de un tumor antes, durante y después de haber introducido un líquido de contraste. El software caracteriza qué reveló ese líquido en su viaje a través del tumor. Por ejemplo, un mojón de nuevos vasos formándose. La tecnología, llamada resonancia magnética dinámica mejorada por contraste, está limitada a instituciones de investigación que conducen ensayos clínicos y por ahora es experimental, dijo el doctor Peter L. Choyke, jefe de resonancia magnética de los Institutos Nacionales de Salud en Bethesda ,de Maryland, EE.UU. En los últimos tres años, Coyke perfeccionó la técnica junto con el doctor Michael Knopp, un radiólogo de la Universidad Estatal de Ohio. Los vasos sanguíneos de los tumores son muy diferentes de los sanos. "Están llenos de agujeros y hacen perder rápidamente el líquido de contraste." El proceso puede determinar si es necesaria una biopsia. Choyke citó a una mujer que tenía alto riesgo de cáncer de mama. "Tenía un nódulo -dijo el médico-. Pero cuando aplicamos la nueva técnica vimos que no era un área vascular muy permeable. No había un patrón que sugiriera malignidad y era posible posponer la biopsia." Anne Eisenberg (La Nación)
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